LA ROSA TIENE DIENTES EN LA BOCA DE LA BESTIA

Estaba de pie en el haz de luz
Si no podía o quería o estaba lastimada
Como enferma por dentro14No sabía el camino sobre el hielo o el camino
O nada sobre el verdadero peligro14O todo

Yo no podía comprender por qué o qué tanto miedo
Miedo hasta adentro del cansancio
Ella caminaba despacio delante de mí por cojera o rigidez
Algo involuntariamente14El frío estaba clavado en lo profundo de los huesos
Dentro de la piel y la frente14Un corzo completamente crudo

Cuando la frente se apaga y toda la empatía
Lastimada allí, como un asesino con hacha
Pirómano en la madrugada14Criminal de guerra14O un depredador innato
Quiénes son descritos como ausentes presentes
Lobos y los que quieren esconderse debajo de los cuerpos los pellejos los dientes
Qué es descrito como pérdida
La distinción es por ejemplo fotografías y fotografías de guerra

No se puede decir para cuando alguien ya ha empezado a caminar
No se puede gritar al perro que calle su dolor
Imagínate la nada14Una montaña de plumas
Podemos permanecer a la misma distancia
Pero carece de sentido

En nuestro modo de ver, ya se terminó
Como si la comprensión de la guerra fuese la guerra
O la enfermedad terminal, la enfermedad terminal
Quizás no vayas a ver sombras
Cayendo en cantidades mayores bajo los árboles
Por la cabeza14Los sueños de la cabeza Insectos locos en los faroles
Una alfombra provisional14De fuego14No contagia, o sí

Destruir como para preguntar14Por la tasa de mortalidad
Si las palabras no existen en la oscuridad o el haz de luz
Cuando alguien se pasa o se niega
Alguien recibe dentro de la boca
Pero si sangra por todos los orificios

Preguntar como para destruir14Grados de ternura14Grados en el infierno
La distinción entre una papa y una piedra
El peso de la mano reacia
La piel de la cabeza se espesa hasta ya no dejar entrar nada

Ella parecía joven tanto tiempo14Me pregunto por qué
Tu boca es como arena
No puedo acercarme más
Dijiste agobio y ardiste

De «Rosas daños» (Rosor skador, 2017)

Este poema ha sido publicado en El Septentrión y Cráneo de Pangea.