Daniel Mårs

Simón
es la guerra que todos juegan
como un bosque
de árboles, raíces, suelo oscuro
el fuerte
las raíces y el suelo
con el cabello desteñido por el sol
un tipo grande que te sostiene en la tierra
un retorcimiento en el suelo
las raíces que te rascan el cogote
la guerra a la que todos juegan
ojos abiertos de par en par

···

Simón
es un promedio de dos personas
en cada salón de clases

···

Simón
es el pudor que también tú has sentido
el pudor que un día transformarás
al que darás la vuelta
pintarás de un tono más cálido

···

Simón
es el whiskey y los cigarros que tienes que comprar
para poder excitarte
una llamada perdida de tu mejor amigo
una visita al baño donde apenas
tienes fuerzas para mantenerte de pie
otra vez con pocas ganas intentas venirte
un olor a cigarro
que se queda en las paredes

···

Simón
es la barba que crece
en cuanto no estés allí
la áspera, frondosa
piel que se seca
aquello que tú no eres
todo lo que tú no das

Los poemas son de Simonillusioner (2017, ‘Ilusiones de Simón’) el primer libro de Daniel Mårs.
Las traducciones están hechas gracias al apoyo de Swedish Arts Council.
En 2021, ¡Voilà!, el segundo libro de Mårs será publicado en la colección Öland de Filodecaballos editores.

Göran Sonnevi

POEMA; 22.5.1981

Si el canto es
lo primario
Subiendo como de
un mar invisible

Orilla grisAGUAgua gris
resplandecienteAGUEl agua habla
en sílabas chiquitas
Piedras nítidas
En la hierba gris
flores color rosa claro

Yo estaba aquí
desde hace mucho
Las transformaciones de mi gramática
preparadas desde hace
miles de años

Entramos en el tejido, en constante
crecimiento, el sistema
de relaciones
Del que también nosotros mismos
existencialmente somos partes
Somos este lenguaje
Somos también este
poder fundamental

Nuestras relaciones son sexuales
Tenemos miles
de sexos

Siempre podemos
volver a la orilla, al
mar interior bramando
Ahora tempestuosoAGUAhora soleado

No hay ninguna diferencia

Empujados contra el filo oscuro de la muerte
Buscamos salir
más allá del dolor
¿Qué sabes tú del dolor?

Somos asimismo
relaciones de dolor
También en este el más alto
poder

Ahora la orilla brama
por lenguas desconocidas
Objetos en la orilla
La oscuridad del mar
El proceso del mar
Cuando se muera el mar nos moriremos nosotros

Escuchamos las profecías
Gargantas sonando
en el sistema de relaciones
No vivimos
en el mundo totalmente integrado

Este poema es del libro Oceanen (‘Oceano’, 2005).

Petra Mölstad

Unas manos buscan a tientas a través de la corteza, miren cómo rebota mi cabeza. Se deforma, se exhibe una paliza. Se hurga en una cámara interior para encontrar un centro vallas embarran los huesos sujetan el cuerpo. Se enfila un músculo sobre la piel para que se calme y se ensaya un estiramiento. Se desbroza la maleza y se conducen las escamas los restos levantan polvo sobre la pupila que enfurece mira para otro lado. Las particularidades rechazadas en una bolsa sobre la mesa. Vengan, luchen en el campo, enlodando y enterrando. Cierne la rapiña arriba de la víctima da un grito y cae. Las ramas se pliegan evitando el cuerpo veloz.

· · ·

Incendian depósitos llenos. Los gritos caen sobre los campos. El aumento, el sonido silencioso. Blancos móviles asustados y quietos. Tallos, nervios se tuercen en el calor. El área de distribución balbucea y jala. Ella se vuelca. Yo soy una sima. Con sus pies ella anda con cautela, arrea por la senda. Consuela la tierra y los aledaños que se hunden. Una lengua áspera contra la corteza. Encharcamiento. El impulso de masticar. Enjambres ahora levantan el vuelo se deslizan hacia acá. La respiración del suelo varía mucho a lo largo del año.

· · ·

Ya vienen los árboles. Estiran los ramajes y las gallaritas. Se acercan a las superficies de la piel y a las manchas propias de la especie. Un recuerdo de cuarto de baño. Aún así se despiertan y salen chirriando. Una contracorriente que no palpita. Solo campo tras campo. Cosechas. Arena se mete arremolinando por todas las grietas de la casa cascando pupas. Pliega y abre. Agua muerta y telaraña y murmullos tan claros como hilos finos saliendo de la glándula. En la arboleda estamos. Lentamente crece el cornezuelo en cada dedalera.

· · ·

Inmunidad de rebaño en cada espesura. Fibras rojas ondean en los árboles. Dibujan formas de la virtud. Corren y respiran en los huecos de los troncos. Colocan allí la envidia y el flato. Todos los páramos ahora se tiñen de tu agua. Todas las aves elevan el vuelo simultáneamente. Hay calma y presagio. Golpeteo. Deslizamiento debajo de la laguna. Penetra chupa líquidos y miedos. El follaje pide saprofito pero es encapsulado. La fertilidad de la carne y el paisaje. El humedal la lycophyta buscan en tu circulación encuentran el paladar. Oxigenan. Ahora pastamos ericáceas y cataratas. No se ven los quironómidos. Rumian a compás. Esperan a que se vaya la helada profunda. Una vibración.

· · ·

Dispone de la vegetación. Ahora toca la briza media. Lucha con los dedos por meterse en la materia orgánica. Tú eres mi suelo tú eres mi pantano. Lavas el carpo lamiéndolo. Levantas el cuerpo a lo largo del linde del bosque. Crujiendo debajo de la región sacra caen las acederas y las hierbas de la celada. Chupan el rocío por los antebrazos y la saliva se acumula. Mastican. Flotando somos un arroyo un río somos cascos partidos, avanzamos como rebaño refregando pinos y abetos. Debajo del desarraigo balbuceas. Todo esto que enderezar. Líquenes y musgos como membranas piel y lazos interhumanos.

· · ·

Los cinco poemas provienen de Omloppstid (2015, ‘Circulación arbórea’), el segundo libro de la poeta sueca Petra Mölstad, quien este año publica su cuarta colección de poemas: Din disciplin (‘Tu Disciplina’).
Las traducciones fueron realizadas gracias a un apoyo de Swedish Arts Council.

Foto · Jakob Johannsen

Matilda Södergran

Yo preferiría parirlo con la boca,
que fuese una muy prolongada autoexaminación.
Yo elegiría sacarlo con la boca.

Nada más.

Luego el grito al nacer,
el largo cordón umbilical.

Yo preferiría parirlo con la boca durante mucho tiempo, lentamente
a través de comisuras reventadas, porque no puedo abrir la boca tanto
con los huesos de él entre los dientes.

Luego él en el piso, la placenta pesada en la cavidad bucal,
la sangre del parto que dispersa mis sensaciones de sabores.

Desnudo con aliento a alcohol
y paredes rojas descoloridas.

Su madre ya no está aquí.

· · ·

Una tranquilidad color vino cierra el ojo.

Yo sangro sábanas y mostradores de charcutería.
Dejo chorreando dejo el cuerpo dejo

la membrana de carácter dorado falso.

Barro el piso con tinta negra.

Trampas.

· · ·

El llanto cuelga como una masa desgarrada
ESPACIODOBLEdesde las cúpulas

derrama tú el alivio
que es demasiado pesado para cargar.

Lo ves, los espasmos cadavéricos allá abajo,
ESPACIODOBLEya por última vez.

Porque siempre sabes que lo has visto ya
y que lo volverás a ver de nuevo.

Lo volverás a ver de nuevo.

· · ·

Aquella agua corre sobre nosotros. Color herrumbre.

Tú determinas la temperatura de mi cuerpo
plegando tus largos en la muñeca,
golpeando súbito como en películas violentas, pero esto no es violencia.

Esto es algo distinto.

La armadura restalla debajo de las suelas de los pies,
es absorbida en lo duro y dos veces te he dicho
carajo. No estaba enojada entonces.

Tampoco lo estoy ahora.

Usa el marco de mi espalda para tus obras conceptuales,
mete las puntillas de grafito golpeándolas con los puños 

sabes que tengo el lado carnoso para afuera.

Corre sobre nosotros, aquella agua. Sabor a semen.

· · ·

¿Fue porque maté a una mariposa?
No contestas.

Pero fue porque maté a una mariposa
y tu cuerpo y todo lo demás tan frágil.

Algo pasajero en las junturas del cuerpo,
pero nunca jamás.

Digo: –Tuvimos algo

y estiro la mano hacia adentro para sacar los restos.

Alguien vierte alcohol sobre mi cuerpo y me ve brillar.
Alguien vierte alcohol sobre mi cuerpo y me ve brillar.

Digo que es porque la carne de la mariposa era peluda
y tus manos y una lengua y una duda pero aún así
y me veo a mí misma brillar en el alcohol. Te veo

apagarte en la boca del tragafuegos.

· · ·

Ella yace distribuida en el hormiguero,
dejando que los bichos de seis patas entren en ella.

Hedor a orines y aliento de hormiga.

Se ha vestido cuidadosamente
para aparentar frescura, suavidad

y hay algo clínico y amargo
en los pliegues de sus labios.

Él la besó ayer.
Apuntó.

Los poemas son del primer libro de Matilda Södergran (1987), Hon drar ådrorna ur (‘Ella de sí saca las venas’), publicado en el 2008. Mis traducciones de algunos poemas de su tercer libro, Maror (‘Pesadillas’, 2012), fueron publicadas en Tierra adentro en septiembre del 2019.
El más reciente libro de Södergran, Överlevorna (‘Los restos’, 2018), fue apremiado con el prestigioso premio de poesía que otorga la Radio Sueca.

Foto · Theo Elias

Martina Moliis-Mellberg

esto es el océano.
aquí está. el más grande.
el más profundo.
el océano.

allí arriba, allí está en camino.
hacia el horizonte.
hacia el principio, el fin.
hacia las cavidades dentro de mí.
el movimiento es la finalidad. el movimiento es todo.
pero aquí abajo.
es
distinto.
pacífico.
respira. palpita.

···

nos hundimos
a un metro por segundo.
el reloj hace tic tac.
es tranquilizador, adormecedor.

pasamos por
cian
azur
cobalto.
azul grisáceo
gris
negro.
dejamos las capas externas atrás, la talud continental
los monstruos marinos y las plantas.

aquí vive
la oscuridad. es difícil de ver.
hay más luz cerrando los ojos.

···

seguimos el protocolo.
todo lo que
hemos
ensayado.

hacia abajo y luego hacia arriba
repites tú
hacia abajo y luego
hacia arriba.

hacia abajo
susurro yo.
hacia abajo.

···

en las fosas marinas todo es
transparente.
el pulpo
la medusa
un barco naufragado. el cuerpo.

aquí vive el deseo.
aquí vive el temor.

el abismo, lo que no existe.

···

no poder respirar, desaparecer
ser comido.
morir, seguir con vida.

tú tienes miedo de eso. todo.
yo lo veo.
yo mantengo la serenidad.
tomo tu mano.
susurro
siente la seguridad de las paredes gruesas,
tan junto a ti que puedas estirar los brazos
y alcanzarlas en todas las direcciones.
siente la seguridad en mí.

pero tú sigues
te quejas,
extrañas el horizonte.
quieres ver la soledad,
no solo sentirla.

o

la diferencia
entre
el terror
vertical
y
el horizontal.

···

Fragmento del poema ‘Océano Pacífico’ de Profundidades, número 1 de Colección Öland de filodecaballos editores, septiembre del 2019.

Iman Mohammed

Tienes que atravesar el agua para poder llegar al centelleo
del punto final, este es dorado como los bloques de la memoria, no le temas
al peso. Es verdad que los zorros se ríen de nosotros, hacemos estallar los recuerdos
hermosos y lamentamos solo lo más íntimo, qué va a pasar con todos los
cueros cabelludos, un tono confuso de azul lila pasa a rosado ahora rojo naranja
brilloso.

· · ·

El bucle de agua roja corre cayendo corre
subiendo la escalera de mármol blanco
el público está sentado, muchedumbres esperando afuera
el invento, el correr indestructible
el movimiento, lo que pasa, lo que
se revoca, lo que se revocó pasa de nuevo.

· · ·

Los árboles lloran de felicidad cuando ella regresa al amanecer sin haber
sido atacada, la fragancia penetrante de la rosa en esta respiración que la carga
cuesta arriba hacia los edificios de departamentos cuya columna vertebral orgullosamente carga a la gente dentro de los edificios de departamentos.

· · ·

El retorcimiento del tiempo, ella trepaba las paredes y se paró en
un rincón no estaba obsesionada yo estaba obsesionada con ella, la pertenezco hay
una canción dolorosa que siempre dice la verdad.

· · ·

Las posiciones de las espaldas hacen que yo camine bajo la luna inquietante,
la mano abraza sangrientamente la llave. Me llenan las lágrimas pero ese
vacío está más lleno. Mi abrigo está bajo una amenaza constante. El color
rojo se frota contra el cuello y sueño con tocarme a mí misma.
Qué dientes brillan más a la medianoche y al amanecer.

· · ·

Una tormenta grita en el cerebro, tengo que romper algo, es una membrana
que me lleva al bajar en bicicleta por la cuesta, su resplandor color cereza narra
del lugar donde me tocó ser creada, el esqueleto se ensanchó bajo el pilar
al que le tocó llevar mi nombre.

· · ·

Poemas de Detrás del árbol espaldas, el número 2 de Colección Öland de filodecaballos editores, septiembre del 2019.

Burcu Sahin

crepúsculoBORDADOSquerida hermana

las gaviotas circulan sobre el balcón
aunque no estamos cerca
del mar

no sabemos
quién educa a quién

heredamos telas pesadas de color turquesa
una máquina de coser
agujas de ganchoXXXXXXXovillos desteñidos
la espalda como debilidad, defensa

XXXXXXXXXXXXXXXXXno puedes remendar tu dolor

De Broderier (2018, ‘Bordados’). Mis traducciones de dos suites de ‘Bordados’ fueron publicados en 2019 por filodecaballos editores con el título N, tercer título de la colección Öland.

Azita Ghahreman

El barco que me trajo aquí

detrás de la cara que se parece a ti

desaparecen los nombres viejos

en la sangre hay un retrato arrugado

y en el viento, un ave cobriza,

como si el desierto me hubiera puesto mi abrigo

no estoy desnuda

a veces las palabras se extravían en mi tos

y la luna bamboleante desaparece en el vaso

este viaje siempre se ha enrollado alrededor de mi lengua

y mis venas no ocultaban nada a la muerte

y escribieron a mano los pasos

el verano me dio su reconocimiento

con plumón verde enredado en los dedos del hielo

la ola vino con los brazos abiertos como el amor

y retrocedió

extraño aquel barco

que me trajo aquí

y bajo los párpados del invierno soy testigo

de que este viejo cielo

es una maleta roja que guarda mi perfil azul.

· · ·

Una carta sobre «La vuelta al mundo en 80 días»

El mundo tampoco era tan grande.

Entre todas sus repeticiones y personalidades

me deshice de mis personas interiores.

Volví a escribir las ciudades en azul.

El mar se volvió manso en las expresiones.

Los versos cambiaron de rumbo sin ti.

Me acosté con los seres humanos a través de la lengua persa,

cuidé el silencio

Llamé querido a los extranjeros en la calle.

Escribí árboles con runas.

Y por eso

todas las guitarras, todas las aves y los poemas

han sido inventados para gente como nosotros.

En la oscuridad, mirar tus ojos

o todos estos rostros que pasean sin dueño

puede ser tan peligroso como el loco mes de abril

como la dependencia de los sueños a veces.

Te renuevas constantemente

en tu vieja piel.

No hay lugar interior donde puedas esconderte

y ningún agujero de salida.

El mundo tampoco era tan grande.

Solo sigue la línea roja,

síguete lentamente adentro de tus poemas.

Estos dos poemas fueron publicados en Luvina 87-88, verano-otoño del 2017.

Ida Börjel

B

la luz, y en la luz
el movimiento para evadir la luz
los orfanatos estaban, los niños
y los decretos de hambre
que al rojo no sigue el verde
que si no tránsito almacenamiento final
solo hacer su trabajo estaba
y las órdenes, el orden de la orden estaba
la obediencia de la orden
tierra había, movimientos, violentamente
levanta su mano contra
sus manos estaban, la manipulación
comer la comida de los niños estaba, tener
las espaldas cubiertas ustedes los míos contra los míos
mamá vendrá a través
del ángulo muerto
noche tras noche
y los burgueses, las pruebas
de la burguesía y relampaguear
de los relámpagosIBÖRJELBulgaria

salir del camión en Edirne
y los primeros pasos del camino
para entrar en Grecia estaban, polis
y platia, en la plateia la multitud
sin remitente estaba
ciudadanos, avales, pandilleros
brazaletes; brazaletes había y gasolina
kosmolali; gas lacrimógeno, bastones
la excomunión, las enfermedades por carencia
Mojgan estaba, y Younes
y Soneta de Mojgan y Younes
la guerra de desgaste, la falta de electricidad y agua
el quinto día de la huelga de hambre
en la plaza, encarcelamiento; ultimátum
: y troika, la falsa promesa, rescate
ola de tiempo, tiempo; legislación en contra de
protestas futuras en la eurozona; tiempo y precio
por celda sin usar; los perros soldado
azotados que fueron arriados
a la cubierta desde los helicópterosIBÖRJELMavi
Marmara

los carros de ganado con medio millón
de chechenos en Kazajastán, Kirguistán
cuerpos de niñas arrojados, armas, drogas
el torrente estaba, el bloque del este, kalashnikovs
en la bodega, superficies de proyección
menores de edad; transporte, transoceánico
la esposa por una hora en las leyes matrimoniales iraníes
domicilio; tomarse el derecho de poseer
a la virgen, la virginidad, la pureza, no
el himen pero la palabra
la palabra de éste estaba, la sangre
de la paloma en la sábana nupcial romaní
ante el pueblo, la luz de la madrugada
las bandas de moebius estaban y el rehén
el ácido, los pájaros domésticos, el tamaño de
las piedras recogidas con la manoIBÖRJELanatema

las cordilleras estaban, el silencio en las montañas
eco silencioso; una bandera en Mount Everest
arriba de los cadáveres congelados, arriba de toneladas
de basura dejada atrás a lo largo de
los senderos en las calles de Berlín
las veintidós mil pancartas de los fascistas
que todavía dos semanas después de las elecciones
colgaban particularmente pegadas al museo judío
y la manera en que el líder del partido se subió
a la motocicleta bajo el lema Gas geben
donde lo pardo guía a lo azul
en la sombra de la multitud húngara; arriba de
la mayoría de los civiles alemanes que
fueron obligados por los aliados a ver las secuencias de
Die Todesmühlen de Dachau, Bergen-Belsen,
Nordhausen, Auschwitz después
negó su culpabilidad, no
sabía de los campos de la muerte; eso estaba: ecos
el eco estaba, el eco desde adentro del teatro nacional
de Budapest silenciado hacia el Teatro de la libertadIBÖRJELYenín

De Ma (2014; filodecaballos editores, 2019)

Leif Holmstrand

I

renuncia a las tragedias y los programas de cocina y tu perro y tus muchos amigos y no veas para nada las noticias o las cutículas #quebrarse

espaciodemediapaginaNo tenemos cuerpo. De verdad no pasa nada.
espaciodemediapaginaTampoco apenas pensamientos. Tenemos
espaciodemediapaginalos cuerpos y pensamientos de todos los demás,
espaciodemediapaginay toda la luz y toda la oscuridad en el mundo imaginario:
espaciodemediapaginamemoria del todo gris de plata insípida
espaciodemediapaginade brillo sedoso, ningún ahora. Ni ser, no se puede
espaciodemediapaginaver la diferencia.


II

qué pasa si dejas de mordisquear el entretenimiento y diriges esta energía de rata hacia un adentro vergonzosamente rasgado #comediadramática

espaciodemediapaginaCuando cae una lluvia repentina sobre
espaciodemediapaginanuestros secos intentos de contacto entre
espaciodemediapaginalas especies, es hora de que los otros organismos
espaciodemediapaginano solo nazcan, sino que también prosperen.
espaciodemediapaginaClaro que devolvemos el golpe, a manera de rata,
espaciodemediapaginafracasamos, sobrevivimos a pesar de todo
espaciodemediapaginay nos morimos de la risa, sinceramente felices.


III

de direcciones y posiciones ya no preguntes sino haz ejercicios de relajación en el espacio #abajo #arriba #allá #descansar #despertar #dep

espaciodemediapaginaNo podemos manejar cuentas de twitter, dinero,
espaciodemediapaginani trastos sucios, páginas web, la próxima estrella
espaciodemediapaginafugaz, nuestros próximos escándalos sexuales informes
espaciodemediapaginay preocupantes, pero de todos modos las palabras
espaciodemediapaginasalen en demasiadas capas de las bocas, verídicamente
espaciodemediapaginamuertas, despiertas, reptantemente digitales,
espaciodemediapaginaresecadas o más bien tostadas hasta
espaciodemediapaginaagrietarse cenizosas.


IV

porqué quedarnos con los fracasos y éxitos de los demás cuando todo puede ser disuelto en spray de brillo y felicidad #afk #elfuturo #fiesta

espaciodemediapaginaNo es posible hablar en serio. Algo se interpone
espaciodemediapaginaal daño, debemos reírnos de eso. Mira cómo se
espaciodemediapaginadesconchan las cabezas, lentejuelas. Así fue
espaciodemediapaginala pérdida de los colegas, así fue cómo la familia
espaciodemediapaginase sometió al cerebro malo del grupo de destinatarios,
espaciodemediapaginalo cual fue la razón de este siempre superficial
espaciodemediapaginay frívolo amor.


V

como un perro debes ser porque implica piel de peluche y fauces para morder junto con cualidades estéticas positivas #swinger #irl #ataque

espaciodemediapaginaEl último día se demora. Ahora, nuestros deseos
espaciodemediapaginason enviados vía robots hasta Asami Kannon,
espaciodemediapaginadonde los fracasos pueden vivir como miles de
espaciodemediapaginamanos videntes en las puntas de las fibras, que viven
espaciodemediapaginaen oleadas hacia arriba desde el fondo del cielo
espaciodemediapaginanocturno a través de los ojos. Yacen en pedazos, los ojos.
espaciodemediapaginaHemos dormido poco, nos empezamos a repetir.

De «Renuncia a las tragedias» (Avstå från tragedierna, 2017)

Estos cinco poemas fueron publicados en Crítica 183, agosto-septiembre del 2018.

Jenny Tunedal

LA ROSA TIENE DIENTES EN LA BOCA DE LA BESTIA

Estaba de pie en el haz de luz
Si no podía o quería o estaba lastimada
Como enferma por dentro14No sabía el camino sobre el hielo o el camino
O nada sobre el verdadero peligro14O todo

Yo no podía comprender por qué o qué tanto miedo
Miedo hasta adentro del cansancio
Ella caminaba despacio delante de mí por cojera o rigidez
Algo involuntariamente14El frío estaba clavado en lo profundo de los huesos
Dentro de la piel y la frente14Un corzo completamente crudo

Cuando la frente se apaga y toda la empatía
Lastimada allí, como un asesino con hacha
Pirómano en la madrugada14Criminal de guerra14O un depredador innato
Quiénes son descritos como ausentes presentes
Lobos y los que quieren esconderse debajo de los cuerpos los pellejos los dientes
Qué es descrito como pérdida
La distinción es por ejemplo fotografías y fotografías de guerra

No se puede decir para cuando alguien ya ha empezado a caminar
No se puede gritar al perro que calle su dolor
Imagínate la nada14Una montaña de plumas
Podemos permanecer a la misma distancia
Pero carece de sentido

En nuestro modo de ver, ya se terminó
Como si la comprensión de la guerra fuese la guerra
O la enfermedad terminal, la enfermedad terminal
Quizás no vayas a ver sombras
Cayendo en cantidades mayores bajo los árboles
Por la cabeza14Los sueños de la cabeza Insectos locos en los faroles
Una alfombra provisional14De fuego14No contagia, o sí

Destruir como para preguntar14Por la tasa de mortalidad
Si las palabras no existen en la oscuridad o el haz de luz
Cuando alguien se pasa o se niega
Alguien recibe dentro de la boca
Pero si sangra por todos los orificios

Preguntar como para destruir14Grados de ternura14Grados en el infierno
La distinción entre una papa y una piedra
El peso de la mano reacia
La piel de la cabeza se espesa hasta ya no dejar entrar nada

Ella parecía joven tanto tiempo14Me pregunto por qué
Tu boca es como arena
No puedo acercarme más
Dijiste agobio y ardiste

De «Rosas daños» (Rosor skador, 2017)

Este poema ha sido publicado en El Septentrión y Cráneo de Pangea.